NUEVO PARADIGMA EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS ANTE UNA NUEVA ERA: SUS DESAFÍOS

Mediación/Arbitraje 06 de octubre de 2021 Por Dra. Gabriela E. Blascetta
La necesidad de un abordaje sistémico del conflicto. La autora propone la novedosa estrategia del “no crashing”.
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Dra, Gabriela Blascetta

Nos encontramos con tantos conflictos como seres humanos hay. Repercuten ampliamente en la vida de las personas impactando en su salud, emocionalidad,  finanzas y en su vida social o de relación, de manera ineludible, provocando una crisis personal.

Existen distintos tipos de herramientas y se debe apelar a las adecuadas para el abordaje y/o resolución de cada conflicto o problema que las personas traen a la consulta. Según cada caso, se tratarán de técnicas de Negociación, Conciliación, Mediación o las que sean necesarias para preparar el litigio judicial, si este fuera ineludible.

Un abordaje sistémico e integral de las personas y el problema,  apelando a la escucha activa y con presencia efectiva,  permite desde una perspectiva más completa el tratamiento y desarticulación del conflicto según las particularidades de cada caso.

Habitar el presente, significa estar aquí y ahora en el momento que nos toca vivir, inmediatamente nos ubica en una situación de mayor conciencia. Desde tiempos antiguos se reconoce su valía especialmente en Oriente, donde se practica a través de la “Meditación Zen” y en occidente de una manera más reciente a través del “Mindfulness”. Mantenernos en "el aquí y ahora", requiere de entrenamiento y de un esfuerzo constante, ya que la mente pivotea permanentemente entre el pasado que ya fue y el futuro que no llegó, generando una suerte de ilusión en cuanto a nuestro estado de conciencia plena del momento que estamos viviendo.

La práctica del “no crashing” (evitar el choque), como modo de prevenir, gestionar y hasta transformar el conflicto traído a la mesa de trabajo, debe ser el horizonte, que no debemos perder de vista como profesionales del derecho,  en ningún momento o etapa de nuestra intervención.

Estamos comenzando a transitar una Nueva Era, donde han cobrado importancia temas que hasta hace poco tiempo, eran valorados de otra manera: la inalienabilidad de los derechos humanos, la clasificación de los delitos de género, los derechos de las personas trans y del colectivo LTGBI+, la igualdad y necesidad de la paridad de género, la necesidad de la transversabilidad de la perspectiva de género,  la defensa del medioambiente, el derecho de  los animales no humanos a ser bien tratados, el valor del ejercicio de la no violencia como modo de crianza de las generaciones futuras y como modo de resolver cualquier disputa, aun las que involucran diferencias entre los  Estados y generan crisis internacionales.  La realidad en la que vivimos inmersos nos impone dar un salto cualitativo en nuestra humanidad.

En este contexto, de cambio cultural, nos encontramos ante un nuevo paradigma, también en el modo de ejercer la defensa de los derechos de quienes vienen a consultarnos. Una respuesta distinta a la confrontación o el litigio es necesaria e ineludible.

La práctica del “no crashing” (evitar el choque), como modo de prevenir, gestionar y hasta transformar el conflicto traído a la mesa de trabajo, debe ser el horizonte, que no debemos perder de vista como profesionales del derecho,  en ningún momento o etapa de nuestra intervención.

Para ello, es necesario una reelaboración conceptual y fáctica, donde el compromiso efectivo, a través de la escucha activa y el estado de presencia, además de un tratamiento Confuciano de los datos de la realidad (Confucio: Pensador y filósofo chino Siglo V A.C ), que constituyen directrices que desde hace siglos marcan el modo deseable de conducir los asuntos propios y ajenos; ellas son: “el Recto pensar”, que en torno al asesoramiento profesional refiere al momento que se recibe la información y se realiza un diagnóstico,  “el Recto decir”, al momento de asesorar en la estrategia adecuada y el “Recto obrar”, al momento de ejercer la defensa de los derechos que nos han traído a consulta. Todas situaciones que quedarán seguramente dentro del fuero íntimo de cada uno, pero que darán el color predominante a las acciones de nuestra vida.

“el Recto pensar”, que en torno al asesoramiento profesional refiere al momento que se recibe la información y se realiza un diagnóstico,  “el Recto decir”, al momento de asesorar en la estrategia adecuada y el “Recto obrar”, al momento de ejercer la defensa de los derechos que nos han traído a consulta.

Estos hoy, constituyen nuevos desafíos que, a mi entender, debemos abordar ya que presenciamos un nuevo amanecer que ya está aquí y nos exigirá un nuevo rumbo, una transformación, aún en nuestras actividades profesionales.

¡El futuro es hoy !

Dra. Gabriela E. Blascetta- Abogada- Mediadora

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